Buscan soluciones para el Arroyo Seco
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Buscan soluciones para el Arroyo Seco
Vecinos de colonias y fraccionamientos colindantes con el afluente han denunciado que desde hace seis meses este se ha convertido en un canal de aguas negras a cielo abierto. El ITESO, que también forma parte del camino del arroyo, ha servido como mediador entre vecinos y autoridades de gobierno para remediar la situación.
Édgar Velasco
Le dicen el Arroyo Seco, pero de seco nada tiene. Aunque se trata de un arroyo de aguas pluviales y no ha llovido, el agua no deja de correr: su caudal se ha convertido en un canal de aguas negras al aire libre del que no dejan de emanar los olores, que aumentan al mediodía y se hacen insoportables por la tarde, cuando el nivel de agua sube. Y es que además de las aguas pluviales el arroyo aloja una tubería de aguas sanitarias y que está rota en varios puntos. Por este motivo, los vecinos de las colonias y fraccionamientos que se encuentran en el camino del agua han levantado la voz para exigir soluciones y el ITESO, que también se ubica a la vera del arroyo, ha fungido como mediador entre los vecinos y las autoridades para buscar una solución integral a un problema que, dicen los afectados, empeora cada día.
El 27 de marzo, el ITESO abrió sus puertas para recibir a representantes de cuatro colonias —Parques del Bosque, Parques de Santa María, Haciendas de San José y Las Pirámides—. Luis Solís, quien fungió como vocero de las personas afectadas, explicó que hasta el momento han alzado la voz y han comenzado a organizarse “nueve fraccionamientos, pero [las zonas afectadas] son más de nueve”. El representante vecinal expuso que desde hace seis meses el Arroyo Seco, de suyo un canal pluvial, se ha convertido “en un drenaje a cielo abierto, el olor es insoportable”. También expuso que la situación empeoró a raíz de los trabajos realizados en julio y agosto de 2024 para reparar el socavón que se abrió en la avenida López Mateos a la altura de Periférico, y que ahora también se ha complicado por los trabajos que se realizan en el Camino Real a Colima.
A esa reunión acudieron Karina Hermosillo, coordinadora de Gestión del Territorio del gobierno de Jalisco; Ernesto Marroquín, secretario de Gestión Integral del Agua; Érick Álvarez Zamorano, subdirector de Alcantarillado del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA); Josué Díaz Vázquez, director general de Protección y Gestión Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet); Raúl Fletes, director de Proyectos Hidráulicos de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP); Rafael Aguayo, director de Construcción de Infraestructura Zona 1 de la SIOP; Trinidad Martínez Sahagún, director de Saneamiento y Operación de Plantas de Saneamiento de la Comisión Estatal del Agua (CEA); Ricardo Barajas, asistente de Karina Hermosillo; Georgina Rendón, de Comunicación Social del SIAPA, así como académicos, directores y coordinadores de distintas instancias del ITESO.
Luis Solís detalló que antes había un flujo mínimo de aguas negras, pero que a partir del socavón de López Mateos “ahora hay un flujo completo que incluso sube de nivel. Hay un flujo terrible, intenso, las 24 horas del día”. También hizo saber que los vecinos han presentado todos los oficios que les han requerido sin que ahora tengan respuesta de ninguna de las autoridades, ni de los municipios de Zapopan y Tlaquepaque, ni del gobierno del estado, ni del SIAPA.
Karina Hermosillo pidió a los funcionarios que explicaran qué trabajos se estaban realizando. Rafael Aguayo, de la SIOP, explicó que junto con el SIAPA se había reparado el colector en López Mateos y detalló de forma general las obras que se realizan en el Camino Real a Colima en su cruce con el Arroyo Seco; Érick Álvarez, del SIAPA, dijo que se habían realizado obras de limpieza y se habían localizado puntos donde se estaban realizando descargas. Los vecinos escucharon y luego Luis Solís sintetizó la realidad con una frase: “No queremos culpar o señalar a nadie, pero dicen ‘limpiamos, reparamos’’ y la realidad no es esa”. Dijo que los vecinos han identificado descargas de aguas negras en el arroyo desde la colonia Miramar, en Zapopan, además de que también han detectado que hay empresas que vierten residuos al afluente.
Ernesto Marroquín puso sobre la mesa la primera propuesta: “Hay que hacer un recorrido junto con ustedes, junto con los vecinos, para ver los puntos que tienen identificados. Es necesario detectar el problema al cien por ciento para que no haya problemas mayores. Hay que seguir limpiando, pero no sólo eso”. A esto último hizo eco Claudia Sánchez, representante de Parques de Santa María, quien exigió “una solución de fondo, inmediata, porque las enfermedades van en aumento”.
La reunión concluyó con tres acuerdos: realizar el recorrido junto con los vecinos, convocar a las autoridades de Tlaquepaque y Zapopan, ya que las colonias afectadas se encuentran en ambos municipios, y la incorporación de académicos del ITESO a través del Departamento del Hábitat y el Desarrollo Urbano. De manera adicional, también se acordó que las autoridades encargadas de la procuración del medioambiente inspeccionen a las empresas que tiran sus residuos al arroyo, así como volver a reunirse después del recorrido para revisar los diagnósticos y proponer las soluciones.
Cuando el río suena…
“De madrugada el olor es insoportable”, “Desde hace seis meses se vinieron las aguas negras”, “Después de las seis de la tarde huele mucho más y hay un flujo más continuo”. Karina Lomelí y Nayeli Lizardi responden, se quitan la palabra, se completan las frases. Ellas son vecinas de la colonia Arroyo Seco y están paradas sobre el puente donde el Camino Real a Colima cruza el agua sucia. “Tenemos más de 30 años aquí y este problema no existía”, remata Abigail Encarnación. El cruce es uno de los puntos escogidos por los vecinos para realizar el recorrido y demostrar que, de seco, el arroyo no tiene nada.
“Esta es una pequeña muestra de lo que está pasando”, dice Luis Solís para empezar el recorrido que se había pactado como parte de los acuerdos. Es miércoles, es abril, apenas pasan las diez de la mañana y en la colonia Las Pirámides, al lado de Periférico, ya huele a aguas negras. Ese es otro de los puntos escogido por los vecinos y permite constatar que, como han expuesto, la descarga de aguas negras viene de aguas arriba. La comitiva que realiza el recorrido está integrada por cerca de 40 personas, representantes del gobierno de Jalisco, del ayuntamiento de Zapopan, del ITESO, del SIAPA, de la Comisión Estatal del Agua, de la Semadet, un representante del ayuntamiento de Tlaquepaque y, por supuesto, los vecinos.
Sandra Ruiz, vecina de la colonia Las Fuentes, coincide en su diagnóstico con lo que han dicho todos los vecinos que se han expresado: a mediodía el olor aumenta y la cosa se pone peor después de las seis de la tarde. Para cuando la comitiva llega al cruce del Arroyo Seco con Periférico, el caudal se ha multiplicado y con él, el olor. “Aquí [el arroyo] debe tener algo más que aguas negras, porque huele. Sería importante analizar el agua”, dice Luis Solís.
En total, la comitiva se detiene seis veces. En todas, el escenario es el mismo: aguas negras, basura y mal olor. Y lo mismo ocurre con las declaraciones de los vecinos, así sean de Las Pirámides, de Las Fuentes, de Arroyo Seco o de Parques de Santa María: el aroma es insoportable, después de las seis se pone peor y huele a químicos. Y hay otra coincidencia: la exigencia de encontrar una solución y que sea pronto.
Al concluir el recorrido, las autoridades se llevan varios retos: el principal, coordinarse entre los órdenes de gobierno y las dependencias involucradas para presentar un diagnóstico y plantear soluciones. Tendrán una siguiente reunión para compartir el diagnóstico y establecer la ruta a seguir.
“Gracias al ITESO, que ha sido una parte fundamental y también es afectado por esta situación. Ya vieron las dimensiones del problema, esperamos un diagnóstico real y que no pase más tiempo. Ya vienen las lluvias y con ellas los moscos. Ojalá las conclusiones ocurran rápido para ponerle fecha a las soluciones”, dice Luis Solís.
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